PORQUE ÉL VIVE PUEDES TENER PAZ Y ESPERANZA NEW!
By Lindsay Terry and Bill Compton
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Product #: 42304 |
Tract Information
Language: Spanish |
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Tract Text
¡Hoy hay buenas noticias!Sin embargo, al mirar a nuestro alrededor todavía vemos muchas
dificultades, ¡por dondequiera! ¡Aunque nos desesperamos, aún
hay esperanza! No tienes que preguntarte si a alguien le importas o
si en realidad hay un camino que conduzca a un gozo permanente.
Las buenas noticias son que
aunque a un gran precio, Dios proveyó
una manera para obtener gozo y paz.
¿Qué nos cuesta a nosotros? Nada,
alguien ya pagó por nosotros. Tenemos
una deuda de pecado que ni tú ni yo
podemos pagar. Jesús pagó nuestra
deuda – aunque Él no la debía. Lo
que sigue representa el evento más
importante en la historia del mundo.
Dios envió al mundo a Su Hijo
Jesucristo en forma de hombre para
pagar no sólo por mis pecados sino
también por los tuyos. Dios se manifestó
en carne humana por medio de Jesús.
La Biblia nos dice: “En el principio era el
Verbo, el Verbo estaba con Dios y el Verbo era
Dios...y el Verbo se hizo carne y habitó entre
nosotros…” (Juan 1:1, 14). Él se puso a sí
mismo en manos de hombres resentidos.
Lo siguiente es lo que el hombre le hizo a
“Dios” cuando lo crucificaron y lo que
eso significa para nosotros. Estos hombres
demostraron lo que la humanidad siente y
piensa acerca de Dios.
Vea lo que le hicieron a…
SU CARA“...escupieron en el rostro y le dieron
puñetazos...” Mateo 26:67
En la palabra de Dios, la cara simboliza Su
gracia divina. Escupirle a una persona en
la cara era la peor expresión de desprecio
y deshonra. Cuando le escupieron a
Jesús en la cara estaban diciendo “TÚ
NO PUEDES SER EL REDENTOR.” En
contraste con los actos humillantes del
hombre, tenemos el maravilloso ejemplo
de la mansedumbre y sumisión de Cristo.
SU CABEZA“Pusieron sobre su cabeza una corona tejida de
espinas…y tomando la caña lo golpeaban
en la cabeza.” Mateo 27:29,30
Su cabeza simboliza Su autoridad. Aquí
el hombre demuestra desprecio por
Su amparo y rechaza Su autoridad,
golpeándolo en la cabeza y burlándose de
Él mediante un coronamiento de espinas.
SUS MANOS“Lo llevaron atado y lo entregaron a Poncio
Pilato, el gobernador…” Mateo 27:2
Las manos de Jesús simbolizan Su
ministerio y Su obra. Aunque la creación
completa es la obra de Sus manos,
clavaron Sus manos a una cruz. Ataron las
manos de Su poder creador y clavaron las
manos benditas de Su ministerio.
SU CUERPO Y PERSONA“...habiendo azotado a Jesús, lo entregó para
ser crucificado…lo desnudaron y le echaron
encima un manto escarlata.” Mateo 27:26,28
Despreciaron Su amparo, rechazaron Su
autoridad, repudiaron Su ministerio y
vilipendiaron Su persona. Fue crucificado
y puesto en un sepulcro, y después de tres
días ¡DIOS LEVANTÓ A SU HIJO JESÚS
DE LA MUERTE! Aceptamos lo que Cristo
sufrió por nosotros en la cruz como pago
por nuestros pecados.
Como Bill y Gloria Gaither expresan
en su canción “Porque El Vive”: “Vacía
está la tumba porque Él triunfó”. La Biblia
nos dice “…porque yo vivo, vosotros también
viviréis”(Juan 14:19).
La Biblia nos da el plan de Dios para nuestra salvaciÓn:A: Declara “Soy pecador”“...por cuanto todos pecaron y están
destituidos de la gloria de Dios...”
Romanos 3:23
B: Acepta que nuestros pecados tienen un precio“…porque la paga del pecado es muerte,
pero la dádiva de Dios es vida eterna en
Cristo Jesús, Señor nuestro.”
Romanos 6:23
En Isaías 53:6 la Biblia nos dice: “Todos
nosotros nos descarriamos como ovejas,
cada cual se apartó por su camino; mas
Jehová cargó en él el pecado de todos
nosotros.”
C: Ora, pide que Cristo entre en tu corazón y te salve.“A lo suyo vino, pero los suyos no lo
recibieron. Mas a todos los que
lo recibieron, a quienes creen en su
nombre, les dio potestad de ser hechos
hijos de Dios.” Juan 1:11-12
Ahora inclinando la cabeza y el corazón
ante el Señor, acepta a Cristo como tu
Salvador, Él te recibirá y puedes ser Su
hijo:
Dios, quiero ser hijo tuyo. Soy culpable
de mis pecados ante ti y quiero que Jesús
sea mi Salvador. Acepto en este momento
a Jesucristo como mi Salvador personal.
Limpia mis pecados en la sangre de
Cristo. Ayúdame a vivir por Ti todo el
resto de mi vida. Amén.
Si con toda sinceridad oraste esta oración,
Dios te ha salvado y te ha dado vida
eterna. Cuéntale a alguien hoy acerca de
este maravilloso compromiso que has
hecho para con Dios.
Ahora puedes regocijarte Porque Él Vive.
Escrito por Lindsay Terry y Bill Compton
Traducido al español por Norman King
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